sábado, mayo 17, 2003

El Ragtime de Hill Street + el poder de las palabras

Antes de que aparecieran las televisiones privadas en España echaban una serie a la hora a la que se acuestan los niños. Era "Canción triste de Hill Street", y la sintonía del comienzo ya era bastante deprimente de por sí. Y es que todos los personajes del programa parecían recién enviudados. ¿Qué interés puede tener alguien en ver algo que se llama "canción triste"? Ni idea.
El caso es que el título original de la serie es "Hill Street Blues", es decir, "El blues de hill street". Y es que el blues, contrariamente a lo que nos han querido enseñar, no es triste por definición, aunque "sentirse azul" sí es sentirse triste. Volviendo a lo nuestro, viendo esa serie uno se podía imaginar cómo era el futuro: sostener una humeante taza de café en un despacho mientras suenan las sirenas en la calle y alguien te mira como para decirte algo.

Sobre el lenguaje hay muchas teorías. Una de ellas dice que percibimos las cosas como las palabras nos enseñan a hacerlo (y siempre se pone el ejemplo de los esquimales y su surtido arsenal de palabras para referise a la nieve, en el que dos no se refieren nunca a un mismo tipo de nieve). Y luego está esa otra teoría, que nada tiene que ver con el lenguaje, según la cual nos imaginamos cómo hubiera sido nuestra vida si ese día nos hubieramos levantado a la hora.

Ahora volved al pasado y plantearos algo: ¿cómo serían nuestras vidas si esta serie se hubiera llamado "Hill Street Ragtime"?

Ya está. Todos a disfrutar de "Canción alegre de Hill Street". La vida es puro screwball comedy :-D