jueves, julio 31, 2003

Terror y palomitas de maiz

Esta mañana hemos estado ayudando a Guillermo Trampitas a ordenar su habitación y nos hemos entretenido en mirar uno de nuestros títulos predilectos, “Leyendas y tradiciones de dudosa veracidad”, que de niños nos animó a emprederlas con la Sociedad del Yogourth.
Y hemos recordado una de nuestras historias favoritas: la del origen de las palomitas de maíz.
No especifica dónde tuvo lugar, pero todo aquí es bastante lógico. Cuenta que un hombre compró en una feria ambulante un gatazo gris para que le hiciera compañía en las largas tardes que pasaba vigilando su plantación de maíz. Era un hombre huidizo y huraño, que no se llevaba bien con nadie. Su gato, en cambio, gustaba frecuentar los bares del pueblo para gastar bromas a los aldeanos, a los que en cierto modo despreciaba. Les robaba el pescado fresco y se metía en los sacos de tabaco (la otra fuente de riqueza de la comarca) para refocilarse. Su dueño nunca se hacía responsable de los destrozos del minino, y así los lugareños le iban cogiendo más y más tirria. Y especialmente cuando llegó la temporada seca. Todos los campos se secaron, y se decía que el siguiente sería un año de hambrunas. El maizal no fue una excepción; el sol lo dejó completamente amarillo. Algunos aldeanos atribuían la responsabilidad de la sequía al tétrico dueño del maizal. Como estaba tan hinchado, comentaban que se bebía toda el agua de lluvia antes de que llegara al suelo; por supuesto eso no era lo que estaba sucediendo. Estaba nublado, pero no llovía. No había más explicación.
Una noche que el gatazo gris merodeaba por la taberna, unos rudos campesinos ataron a su cola un saco de sal. El gato se resistió y salió bufando, pero hasta llegar al maizal no consiguió arañar el saco que tanto le pesaba. Fue dejando caer su contenido hasta casa. Al día siguiente, cuando supieron de lo sucedido, pensaron en echar más sal al maizal para que no volviera a crecer nada y así doblar los precios de su maíz. Pero el ermitaño no se daba cuenta de nada; se sentaba en su mecedora a ver pasar el tiempo. Hasta que un día sintió que la temperatura de su cuerpo se elevaba. Al principio se abanicó; luego se quitó la camisa, y más tarde abrió la ventana, pero al cabo de cinco minutos ocurrió lo inesperado: comenzó a arder como una tea. No tenía chimenea y el quinqué no tenía nada que ver con todo aquello, pero estaba ardiendo. Pidió auxilio pero nadie le escuchó. Los muebles se incendiaron cuando intentó apagar el fuego rodando por el fuego, así que salió al campo, pero tampoco allí le escuchó nadie. Prendió fuego, al correr, al maíz seco, y éste se propagó rápidamente incluso por las plantaciones vecinas. Entonces, los aldeanos acudieron allí, pero algo terrible sucedió: el maíz salía disparado en todas las direcciones, haciendo el ruido de una pequeña explosión cada vez. El olor, un delicioso olor, se propagó rápidamente por toda la comarca. Cuando el pueblo se logró organizar para sofocar el fuego, ya no quedaba nada de la cabaña ni del maizal; en su lugar había una montaña de palomitas de maiz, deliciosas, saladas y calentitas. Cuando la movieron encontraron una calavera chamuscada.

Y os preguntaréis qué pasó con el gatazo gris. Bien, unas chispas saltaron sobre su dolorida cola y huyó del maizal para refugiarse en la plantación de tabaco vecina. Consiguió apagar su fuego, pero provocó un incendio que hizo que toda la hoja seca ardiera como un enorme fumadero. Y así fue como se convirtió en el primer gato víctima de tabaquismo; llegó a fumar tres paquetes al día.

Hola a todos!
Desde mi primer post con mi nombre quiero poneros las búsquedas más curiosas por las que llegan algunos visitantes hasta nosotros:

"guerras de Stalingrado en la montaña"

"poemas cortos para despechados"

"como se llama el perro de la pelicula legalmente rubia" (así, tal cual)

^_^

¡Ya os pondremos más!
Y quería decir que no me siento identificada con la Barbie que le ha salido a la Jimina, ¡yo sería la Barbie animadora! Y que por favor si sabéis mucho de FTP que me escribáis a britania_lanuit@yahoo.es porque tengo que preguntaros unas cositas. Graciaaas

:***** :****** :******

martes, julio 29, 2003

Después de la inmensa sabiduría de Criptobia (quien me debe una invitación a granizado :p ) toca otra tanda de quizz!

Hala... a ver si salen más con fotos, que son los que molan :(

Surprised!

*couch* Well, everything seems to be unknown to
you. You get scared easily most of the time.
But hey you have a great personality.


Which Emotion Are you?
brought to you by Quizilla



...Bieeeen!

Gangsta Bitch!
You're Gangsta Bitch Barbie. You're tough and you
like it rough, and of course you like to pop a
cap in any wiggers ass.


If You Were A Barbie, Which Messed Up Version Would You Be?
brought to you by Quizilla


XDDDDD Ya basta....

You represent... happiness.
You represent... happiness.
Boy, are you full of cheer or what...? You have a
sunny disposition and enjoy trying to spread
your happiness. You have a tendency to be a
little hyper, but you have the ability to make
your own fun no matter what.


What feeling do you represent?
brought to you by Quizilla

¡¡¡Basta!!!

las hadas de la chimenea

Hoy hemos visto, mientras íbamos paseando a por nuestro helado/granizado de todos los días, un misterioso brillo en una azotea. Y Guillermo Trampitas a apuntado, sabiamente, que debía de tratarse de aquello de las hadas de la chimenea. Cuando hemos vuelto, hemos ido todos a casa de Jimina y hemos rebuscado entre nuestros recortes de prensa hasta encontrarlo, y efectivamente. Parece mentira que hoy día sigan existiendo.
La primera noticia que se tiene de las hadas de la chimenea (bueno, casi es la única) es por la muerte del pequeño Rodrigo Gatián García en 1965, en el barrio de la Concepción, en Madrid. Este niño tenía, por lo que se sabe, una inteligencia y una constancia fuera de lo común, que le llevaron a concluir, a la edad de ocho años, la “Enciclopedia de las hadas de la chimenea”. Pese al rimbombante título, la obra consta tan sólo de cinco cuadernos Rubio profusamente ilustrados. No obstante, son una muestra fehaciente de lo que el muchacho podía haber llegado a hacer de no haber muerto encaramado a la azotea de su bloque.
Todo empezó cuando vio, en julio de 1963, un extraño brillo en una azotea del barrio. Al principio pensó que se trataba de un cristal, pero no era así. Pasando los días (era un verano muy caluroso y no tenía piscina) vio que ese brillo estaba presente en no pocos edificios de la zona. Así empezó a hacer estudios al respecto. Con los pocos medios de que disponía rellenó los citados cinco cuadernos con postulados más que elocuentes. En ellos se decía que los brillos provenían del titilar de las alas de las hadas de chimenea, una corrupción de las hadas del bosque y de las flores, que despojadas de su hábitat natural se habían vuelto perversas y anidaban en lo alto de las colmenas de ladrillo para extender un perverso malestar y luego recogerlos por los conductos de detrás de las paredes. El propio Rodrigo se escapó un día de su casa para dirigirse a la Universidad Complutense (increíble que los revisores no le reprendieran por no estar en la escuela) y entregar sus averiguaciones en la facultad de Medicina, pero fue absurdamente rechazado por un bedel preguntón, que avisó a los señores Gatián (que le echaron una bronca tremenda, el único apunte personal que hay en toda la enciclopedia).
Su ímpetu aventurero le llevó a encaramarse en 1965 para ver cómo eran las hadas de cerca, y la caída desde un decimocuarto piso le apartó del mundo de los vivos. Por eso la Enciclopedia adolece de un tomo, el sexto cuaderno, que nunca llegó a tener más que el título: “La praxis de las hadas de la chimenea”.
Los originales se encuentran en la colección del Museo del Juguete de Estocolmo, aunque desgraciadamente no están expuestos.

Y pese a que esto pueda parecer una chiquillada sin importancia, no lo es, porque muchos grupos anarquistas ecologistas y antiglobalización ven en esta Enciclopedia el acta fundacional, inconsciente y naïf, del movimiento contra Ereasura S.A., la multinacional más dañina ( en la sombra) que existe. Al parecer esta empresa es la responsable de la existencia de las “hadas” , que no son sino sensores en los edificios de nueva construcción (en España los correspondientes al desarrollismo) conectados vía satélite con la central que se dedican a desgranar, mediante sofisticada tecnología japonesa, los deseos de sus habitantes para convertirlos en productos inoloros, insaboros, y completamente estandarizados. Se dice que el cuerpo humano, al experimentar cualquier deseo, segrega un tipo de fluido semejante al sudor ( a veces se mezcla con éste) con una gran carga de iones negativos, y que puede ser detectado digitalmente en el aire aun con varios muros de por medio.


Por eso les recomendamos hoy que revisen la azotea de su casa, por si tienen a alguna perversa hada de la chimenea vigilando todos sus impulsos...

El pez de las revelaciones

"Se exhuma esta semana el cadáver de Dominique Mitraillette" (EFE) “Los restos de Mitraillette, personaje convulso que protagonizó una bizarra historia a principios de siglo en un pequeño pueblo de la Costa Azul...”.

Por increíble que parezca, EFE se ha hecho eco de una noticia como esta, que a nosotros nos sorprendió mucho en su día y que aún hoy nos hace pensar bastante. Y es que Dominique Mitraillette puede que haya sido uno de los desgraciados con más suerte del siglo XX. Su historia comenzó en La Ciotat el día en que se enamoró de Marié Dupont, la joven más rica de la zona. Como él no era más que el hijo de un carpintero (sí, como Cristo) la relación no fue del todo del agrado de los padres de ella. Y esto no hubiera pasado de ser la clásica historia de amor contra las convicciones pequeño burguesas del cacique local de no ser porque se casaron en secreto en Reims, pero no en la catedral, sino en una pequeña iglesia de la zona. Y hasta aquí, no obstante, sigue siendo una historia de amor clandestino (un poco pasada de moda)... Pero las cosas no fueron tan bien como la joven pareja imaginaba. Él tenía diecisiete años y era un auténtico zopenco, y ella dieciséis, y era una chica muy intuitiva, extraordinaria por lo que se contaba, que tenía una especial habilidad para ver más allá de los valores comúnmente apreciados. Y en Dominique, al parecer, vio una semilla de mundo interior mucho más prometedora que el mundo interior “de facto” de muchos hombres hechos y derechos que la pretendían.
Y una vez casados por la Iglesia, de Reims partieron hacia su pueblo otra vez, para La Ciotat, donde le darían explicaciones al padre de Marie. Ella, por si acaso, había dejado una nota a buen recaudo, en su diario bajo la tercera baldosa de debajo de su cama, empezando desde el cabecero. Sólo su madre sabía que el diario de Marie se encontraba en aquel lugar, pero quiso la suerte que esta mujer falleciese la noche que los jóvenes partieron, con lo que nunca se llegó a enterar de que su hija faltaba de casa. Y la familia Dupont se desmoronó ese mismo día. Con esto, el señor Dupont reforzó sus esfuerzos para buscar a su hija, y por supuesto nunca encontró su diario. Y una vez más, la mala suerte se ocupó de los jóvenes enamorados: mientras dormían en la cuneta de una carretera comarcal, un loco borracho que vagaba por los alrededores de Cusset, les asaltara por la noche. Descuartizó a Marie, pero no le hizo nada a Dominique. El motivo era, además de la borrachera unida a una tremenda idiocia, que quería la alianza de la joven, y de tal manera le cortó el dedo anular de la mano izquiera. El resto del cuerpo lo dejó junto a un inconsciente Dominique Mitraillette. Y de madrugada, los primeros en ver el cadáver fueron los policías que empezaban el servicio. Avisaron inmediatamente a la central y allí les informaron de que el cadáver probablemente perteneciera a la desaparecida Dupont ( y en efecto). Mitraillette fue condenado a cincuenta años de cárcel, y nunca se pudo demostrar su inocencia. En cuanto a Marie Dupont, su padre mandó incinerar el cadáver, y arrojaron las cenizas al mar. Y aquí comienza lo extraordinario.

Según se cree, estas cenizas pudieron ser tragadas accidentalmente por algunos peces y carabineros mucho tiempo después. Transcurridos veinticinco años sucedió lo siguente:

1. El señor Dupont, celebrando sus segundas nupcias, comió carabineros en el banquete. Esa noche, después de cumplir con el débito conyugal, se quedó dormido y soñó que su primera mujer bailaba un tango en la habitación de Marie. Se paraba justo encima de una baldosa de debajo de la cama de la hija y la señalaba gritando “¡ole, ole!”. Por la mañana, movió la baldosa y encontró el diario de Marie con una carta en la que explicaba que se había fugado con Mitraillette y que le amaba profundamente. Como era una chica tan intuitiva, explicó perfectamente en la epístola cómo era Dominique, y logró convencer a su padre veinticinco años después.

2. Un policía de Cusset celebraba ese mismo día su jubilación. Convidó a sus amigos a pez espada a la plancha. Por la noche, soñó que el tonto del pueblo le enseñaba un dedo podrido con una alianza que guardaba celosamente en el gallinero de su casa. Por la mañana, fue intrigado hasta allí y descubrió que en efecto había un dedo anular seccionado veinticinco años atrás.

3. En una carcel cercana a La Ciotat daban de comer, como algo excepcional, soufflé de pescado. Dominique Mitraillette le dio unos bocados y se sintió indispuesto. Soñó con un amor de juventud que le decía desde el Más Allá que pronto sería libre.

Y así fue. Entre los tres reabrieron el caso y se declaró a Mitraillette inocente. El señor Dupont le esperaba a las puertas de la cárcel con la alianza que probó la inocencia de su ocasional yerno, dispuesto a aceptar a Dominique como a un hijo. Ese día llovía muchísimo, y los celadores, que apreciaban extraordinariamente a Mitraillette, le prestaron un paraguas para que cruzara la calle. Pero antes de que pudiera intercambiar las primeras palabras con Dupont en veinticinco años, un rayo le fulminó. Dupont, impresionado, no volvió a comer marisco nunca más en su vida, pero le regaló a la familia de Mitraillette (que lo estaba pasando muy mal) la mitad de sus acciones en bolsa. Desgraciadamente, con el crack del 29, pronto volvieron al sitio de donde salieron.

Y esta es la trágica historia de Mitraillette. No sabemos para qué van a exhumar su cadáver, pero a nosotros nos queda la duda de qué hubiera pasado si las cenizas de Marie no hubieran ido a parar al estómago de aquellas tres personas. Las casualidades, a veces, hacen ese tipo de cosas.

Buenas noches a todo el mundo.

Y saludos a toda la gente que estamos conociendo aquí en el Yogourth Rancio.

lunes, julio 14, 2003

La sintonía de la desesperanza

Rebuscando entre nuestros viejos libros hemos encontrado una bonita historia. Y ya, acaba de postear Jimina pero no siempre podemos estar en absoluta sincronía.

Y es que según los médicos de Abú Simbel (hospital experimental de El Cairo) la sincronía, al menos en el momento de la muerte, existe.
Los profesionales de este centro hospitalario, casi todos ellos heréticos del cristianismo, tienen la teoría de que en en los segundos en los que se pasa de la vida a la muerte todo ser humano tiene conocimiento del verdadero nombre de Dios, y que dicho nombre no puede ser pronunciado porque se trata de una sintonía. Y cada vez que alguien muere estrangulado, por efecto de la presión sobre las cuerdas vocales en un organismo que intenta una radical homeostasis que no logrará, suena una de las notas que componen la SINTONÍA DE DIOS. Según estos médicos, si se lograse -casi imposible - reunir las notas que emiten las gargantas estranguladas a lo largo y ancho del mundo, en un tempo adecuado al oído humano y con la suficiente claridad, escucharíamos el verdadero nombre de Dios y quedaríamos para siempre iluminados con la Sabiduría en la que se habla en el Libro de idem (atribuído, como bien sabéis, a Salomón, y admitido por la Iglesia, no como el grimorio).

Aquí podéis encontrar más sobre el hospital de Abú Simbel, que busca voluntarios para intentar sacar un trozo de la Sintonía de Dios...

domingo, julio 13, 2003

Una cosa pitusita

hemos descubierto, por casualidad, un nuevo blog. Y lo vamos a enlazar. Ibamos a hablar de otra cosa, pero hemos encontrado esto. Para nuestros 2,7 visitantes.

este es

lunes, julio 07, 2003

Las conquistas griegas

Un libro de reciente publicación, “Las conquistas invisibles” ( Espasa, 2003) ha removido conciencias en el Congreso Arqueológico Estival (Yale). Su autora, Ángela Pita Pí (lejanamente emparentada con Juan Perez Pita) ha dado a luz una revolucionaria teoría sobre el pueblo griego.
Según su visión (algunos no han querido llamarle estudio) las “conquistas” para este pueblo de la Antigüedad no se basaban tanto en lo material como en la huella que dejaban a su paso por otras civilizaciones. Grosso modo, hacían lo mismo que los grafiteros de la actualidad (pero con gusto): dejar su firma allá por donde iban. A tal efecto empezaron, hacia el 2500 A.C. a emprender pequeños viajes a las comunidades vecinas (así se extendió la costumbre por todas las polis de la península) para más tarde, con una mejor organización, hacerse a la mar en pequeñas embarcaciones cargadas de ánforas, platos y algunos objetos cotidianos escogidos probablemente al azar. Con tan singular cargamento, y siempre de perfil, atracaban de manera pacífica en las cosas mediterráneas. Si veían que los nativos no eran violentos, la primera avanzadilla avisaba al resto de los “argonautas” y bajaban todos a tierra cargados con zarrios mil. Cuando llegaban a las construcciones y probablemente ante el estupor de los lugareños, arrojaban su mercancía contra el suelo, tomaban algunos frutos para el camino, y se iban. Sin más.
Es decir, que los restos griegos hallados por el Mediterráneo no se deberían a asentamientos duraderos, sino a cierto afán de notoriedad por parte de este pueblo tan bohemio y, por lo que vemos ahora, tan mixtificado hasta el momento.

domingo, julio 06, 2003

Los enamorados tirándose desde el puente

Este cuadro de oscura referencia, que por expresa prohibición del museo que lo posee (el Louvre) no puede ser reproducido más que en circunstancias extraordinarias, es obra de Françoise Quartier, un hosco paisajista sin talento que con un único cuadro pasó, como nota a pié de página, a la historia del arte.
“Los enamorados tirándose desde el puente”, contra todo pronóstico, representa a una mujer de inquietante parecido con Quartier, sentada de frente con las manos en el regazo, a contraluz. La maestría con que las líneas del papel pintado de la pared hacen que parezca viva lo han convertido en el retrato más enigmático desde “La gioconda”.
En realidad la modelo no es el propio autor, como se creyó en un principio, sino Sabine Delacroix, una actriz de teatro de origen aragonés esquizofrénica que se creía Fantomas y de la que se enamoró Quartier tras ser atracado en la calle diez veces por ella, a la misma hora todos los domingos. Según aparece en su diario, ella, en trance y creyendo ser el famoso personaje de novela, se presentaba frente a él y le pedía, hablando en español, todo el dinero que llevase encima. Luego se le pasaba la crisis y dejaba el dinero en cualquier lado, al igual que los guantes y el antifaz, no así el sombrero de copa, con el que salía a actuar en la segunda sesión de cada domingo (cosa que acabó por darle cierta fama al teatro, ya que ella interpretaba a Juana de Arco) Quartier la siguió a partir del segundo día, y le recitaba poemas de su cosecha. Por aquello entonces era un hombre metódico y monomaniático, así que su poesía también era sobre paisajes. Aquí está uno de los versos que le escribió a la enigmática Sabine:

“Houblons et vignes,
Feuilles et fleurs,
Tentes insignes
Des francs buveurs!

Guinguettes claires,
Vieres, clameurs,
Cervantes chères
À tous fumeurs!

Gares prochaines,
Gais chemins grands...
Quelles aubaines,
Bons juifs-errants!”


Por suerte, la actriz operó, con los repetidos atracos, un cambio en el pintor, que finalmente fue capaz de expresar sus sentimientos sin necesidad de recurrir a símiles pastoriles. Sus palabras exactas fueron “Déjame vivir con el corazón que te llevaste; róbame todo lo demás, legalmente incluso: cásate conmigo”. La ausencia de ritmo y de métrica denotan, según el psiconalaismo durkheimniano, un cambio radical en la personalidad de Quartier, que se traduce en una liberación total de las formas y en una apertura mental sin precedentes en este gris profesor de conservatorio.
Sabine y Françoise se casaron y por tres meses vivieron en una pensión donde él la dibujó (cambiando sólo sus manos de posturas) hasta pintar un cuadro que al principio se llamaba “Retrato”. Pero la esquizofrenia de Sabine pudo más y empezó a creer ser al mismo tiempo Madame Bovary, Anna Karenina, Dulcinea del Toboso, Julieta Capuleto, y Josephine Baker; la presión que le producía el tener que alternar tantas personalidades la llevó a suicidarse arrojándose desde el Point-Neuf.

Quartier entonces cayó en una espiral de alcohol y episodios violentos relacionados con el paisajismo (agredía a toda la gente que portaba por la calle macetas y cestas de mimbre con huevos) que agilizaron su despido del conservatorio pictórico de Les Millais (error imperdonable para esta institución) y con el dinero que le quedaba se dedicó a escribir poesía vanguardista, sin versos ni rima. Cambió también algunos rasgos de Sabine en el cuadro y por detrás escribió el nuevo título: Los enamorados tirándose desde un puente. Y acto seguido fue él mismo a arrojarse desde el Point-Neuf con una piedra al cuello.
Todas las posesiones de Quartier fueron heredadas por la hermana de Sabine, Francisca, natural de Zaragoza, que se instaló en París para ser espiritista. Ella aseguraba que Francoise y Sabine no podrían vivir en paz en el inframundo hasta que no se consiguiera reunir la principesca suma de trescientos mil marcos en casa de la médium, cosa que le daría a los finados la libertad para abandonar por completo este plano. Tuvo mucho éxito entre la burguesía de la época y sólo cayó en desgracia cuando predijo la muerte de Hitler en brazos de Mussolini, muerte que supuestamente iba a impedir la conquista de Francia por el ejercito nazi. Pese a estas extravagancias, la gestión de Francisca fue impagable para conservar el único cuadro de Quartier que es una obra maestra, o sencillamente una obra para ser tenida en cuenta (lo demás es inexplicablemente mediocre).

Botitas marrones. Algunas reflexiones sobre los tiempos que corren

Hum, vale, esto está abandonado. Y dijimos "no más posts" (es decir, no más contar lo que sucede en nuestro entorno) pero es que desde que esto tiene contador... nos visitan, grosso modo, tres personas ajenas a la obra. Quizás sólo dos. Y luego nosotros mismos, y no obstante hay alguien (suponemos que desde un proxy) conectándose desde Estados Unidos, otro desde Indonesia y otro desde Egipto.

Quizás el algoritmo de lo inexplicable sepa a qué responde todo esto. Nosotros hemos dejado de visitar blogs, sólo vamos de cuando el cuando al blog de la rémora (no vamos a poner el link, somos así de malos) a hundirnos. ¿Por qué?

Por otro lado, tenemos muchas cosas que contaros y una fiesta que relatar. Pero eso será después del baño.

miércoles, julio 02, 2003

Contenidos 24-J

Pese a que no ha venido acompañado del fervor popular, ahí va parte del contenido de la compilación 24-J

- Negocios prácticos

- Monstruos marinos

- Madres a la venta

Sí, son pocos, pero ocupan mucho. Hala...