miércoles, marzo 24, 2004

Lo que se ha olvidado ésta de deciros es que este fin de semana es el Expomanga, y que deberíais de pasaros todos por la Estación de Chamartín, en Madrid. Luego os pondremos el programa... Especial atención a las actividades que organiza LOTO NEGRO, que molan todas ;-) Y si te apuntas a una de ellas, en especial, pasas gratis. Básicamente, en cualquier situación en la que hagas el mono, pasas gratis.

Notita sin importancia
Como siempre andamos sin tiempo para postear, pero tenemos unas ganas terribles de hacer una fiesta a lo Encantamiento bajo el mar. No la vamos a hacer, para nada, pero es una idea bonita. Especialmente ahora que empezamos a ver otra vez muchas caras conocidas nuestras :-)

sábado, marzo 13, 2004

Saludos desde el país de la fantasía

Nosotros siempre hemos pensado que la mayoría de las obras de ficción están hechas por gente a la que disgusta la realidad. Gente que convirtió su amargura en bizcochos de soletilla (algún día, visitantes, os hablaremos de los bizcochos de soletilla y lo que significan) y que quizás no murió como nosotros, sino que encontró una puertecita secreta en una madriguera de conejo, una segunda estrella a la derecha, un andén nueve y tres cuartos, rayos-C que brillan en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser, un cartel que dice "Treaspassers Will", una cama directa a la isla de Nabumbu,
las palabras "ojalá vinieran los goblins y se te llevasen", una gotita en la espalda y una buena cena después de la medianoche, un GGB a esa hora en la que todo el mundo duerme, un parpadeo de color octarino, un anillo que te hace desaparecer, un libro con unas serpientes enroscadas en el que de repente sales tú o un puente que lo cruzas y te deja en el lado del Sin Cabeza.
En fin, que siempre debería de haber una puerta.
Nosotros, bien lo sabéis, apostamos por la realidad, la realidad que nos traen nuestros informadores, por las grandes historias humanas que nadie conoce y por seguir dejando jirones de ellas en uno de los blogs menos visitados de la constantemente en expansión Galaxia Blog, en la que todo el mundo tiene un rinconcito para brillar. Seguro que tú tienes el tuyo parpadeando en algún lugar del planisferio.

Pero para nosotros, como para Guru Zakún Kin Kon (Google, chicos) son voces que se apagaron hace tanto tiempo que nunca existieron. Y si no existieron, son ficción, y por tanto fantasía.

Lo que os queremos decir con todo esto es que nosotros normalmente pasamos más tiempo al otro lado del espejo, pero que últimamente nos da tanto miedo todo que no nos vamos a mover de allí. Como en una merienda de Los Cinco que nunca termina. Y no creáis que vosotros sentís también miedo; sin duda, tememos cosas distintas.




viernes, marzo 05, 2004

Página por fin actualizada Amigos, han vuelto a cambiar blogger. Esperamos poder cambiarnos pronto a otro sistema más manejable. No es que tengamos nada contra este pero nos gustaría tunearlo a nuestro antojo.

De un modo bastante precario, sin gráficos de ningún tipo, hemos terminado de colgar casi todas nuestras secciones. Desde http://es.geocities.com/jiminasabadu podéis acceder a ellas :) También hemos restaurado el libro de visitas, pero eso es un poco para cuando uno se aburre.

Si no usamos gráficos es para darle acceso al Yogourth a gente que vive en sitios alejados y quizás su conexión no es tan buena como lo pueda ser la nuestra. Últimamente las estamos pasando canutas con el correo, así que si no os hacemos ni caso no os lo toméis a mal.

Saludos a todos desde otro viernes con nubes grises.

Página por fin actualizada

Amigos, han vuelto a cambiar blogger. Esperamos poder cambiarnos pronto a otro sistema más manejable. No es que tengamos nada contra este pero nos gustaría tunearlo a nuestro antojo.

De un modo bastante precario, sin gráficos de ningún tipo, hemos terminado de colgar casi todas nuestras secciones. Desde http://es.geocities.com/jiminasabadu podéis acceder a ellas :) También hemos restaurado el libro de visitas, pero eso es un poco para cuando uno se aburre.

Si no usamos gráficos es para darle acceso al Yogourth a gente que vive en sitios alejados y quizás su conexión no es tan buena como lo pueda ser la nuestra. Últimamente las estamos pasando canutas con el correo, así que si no os hacemos ni caso no os lo toméis a mal.

Saludos a todos desde otro viernes con nubes grises.

jueves, marzo 04, 2004

ÚLTIMAS NOTICIAS

A propósito de esto queríamos contaros el desenlace de la historia de Dragonia. ¡Por fin hallaron al culpable del destrozo! Increíble pero cierto, un hijo bastardo de Jebediah Conrad, desconocido hasta la fecha, fue el vándalo que convirtió en una amplia colección de tabas la magnífica pieza “Ígneo Grandioso” (consultad más abajo para ver la entrada).
Al parecer, fue engendrado en secreto por una inglesa adinerada y entregado al circo nada más nacer. Durante los primeros años de su vida ejerció de enano en este espectáculo, como propiedad de un avaro hombre de los Balcanes, pero le despidió al cumplir los diez años “por excesivo desarrollo”. No obstante y pese a su edad había cosechado un gran éxito bajo la carpa gracias a sus geniales juegos de palabras y manos, y ahora mismo en círculos cerrados de Kamuela se dice que es más espabilado que el Conrad legítimo.
Al salir del circo fue recogido por el mayordomo de su madre (de la que no os podemos revelar el nombre, porque queremos conservar nuestras piernas enteras, gracias. Tan solo diremos que está relacionada con el mundo del automóvil) que se había despedido al saber del trágico destino de la criatura. Le había seguido ciudad por ciudad, pues él también había sido un niño desafortunado y además tenía graves problemas respiratorios, y después le recogió y le dio su apellido, Coleslaw, y le llevó a vivir a un pueblo cerca de Stonehenge. Allí le habló del pasado oculto de la Humanidad y de los dragones, y las bellas artes.
Desgraciadamente Coleslaw tenía una enfermedad degenerativa que le hacía creer que era una bailarina. De hecho, podía ejecutar “El lago de los cisnes” de Tchaikovsky con una precisión y talento asombrosos. Durante un tratamiento psiquiátrico, los médicos intentaron que se creyese al menos un bailarín, un Baryshnikov, pero no tuvo éxito y sólo reforzó su gusto por la danza clásica. En ocasiones se despertaba por la noche echando pestes sobre la moda de los tutús románticos (que son los que caen hasta la mitad de la pantorrilla, mucho más favorecedores que los cortitos y tiesos.
El pequeño Grumpy (así le bautizaron sus compañeros del circo) no sabía nada de esto, pero atendía con sumo interés a las clases de su mentor y veía el tema de la danza como una simpática excentricidad. El lazo entre ambos hombres apartados de la sociedad creció fuerte como un roble, y resistente como las raíces de las violetas (que pueden tumbar a un adulto fornido, os lo aseguramos).

El trágico destino de los Coleslaw

Sólo cuando cayó en manos del joven Grumpy un raro ejemplar manuscrito (cuyo origen aún es un misterio) de “Dragonia” el antiguo mayordomo tuvo que revelarle el por qué del asombroso parecido entre Jebediah Conrad y él. Grumpy Coleslaw no quiso saber nada de su progenitor hasta la trágica muerte de el que para él era su verdadero y único padre. Cuando Coleslaw “senior” cumplió los setenta años perdió por completo la cabeza (se cree que fue en parte por la desafortunada proporción que los “bizcochos borrachos” que preparaba llevaban de alcohol, pero ese es otro tema) y se fugó una noche en tren (para disgusto de Grumpy) con la intención de asistir ¡como bailarina! a una representación en el Royal Albert Hall. Las bailarinas, al verle en el foyer de danza en presunto estado de embriaguez, le lanzaron sus pompones y botes de talco con tal fuerza que consiguieron saturar sus ya de por sí maltrechos pulmones. Murió entre horribles toses y con la cara completamente roja, mientras intentaba pronunciar unas últimas palabras bien sonoras que llevaba escritas, por si acaso, en la cartera. Esta costumbre se debía a que desde los quince años temía sobremanera una muerte indigna a causa de sus vías respiratorias, y quería dejar una buena impresión al marcharse. Lo escrito era “Mi cuerpo pasará como los idos de marzo, pero mi alma danzará hasta alcanzar la estrella más débil del firmamento, la que titila en honor de los soñadores y los desesperanzados”.
Grumpy (que se rebautizó a sí mismo como Mr. Toad, en honor a la obra predilecta de su mentor, “El viento en los sauces” )juró venganza sobre la tumba del hombre que más le había dado en el mundo. A propósito del entierro, decidió cambiar la frase final de su padre por la mucho más sonora pero no menos cursi “Fue un buen hombre. R.I.P.”
Se puso como meta en su vida acabar con la estirpe de los Conrad...
El a partir de ahora conocido como Mr. Toad fue, no sin esfuerzo, recabando información sobre su verdadero padre, y llegó incluso a conseguir un trabajo en Kamuela como demostrador de yogurteras, pero no fue hasta que visitó de hecho el museo que comprendió la grandeza e importancia de la obra de su padre.
Y no volvió a pisarlo hasta la fatídica noche en la que perdió los nervios.

Feliz desenlace

Y os preguntaréis, ¿cómo es que no se habían cruzado antes los dos hermanos Conrad? Pues he hecho se encontraban con frecuencia, y Mr.Toad hacía lo posible por fastidiar al bueno de Robert, y se le colaba en los establecimientos comerciales de la zona y nunca visitaba el museo, deseando su cierre por odio pero intentando conservar la compostura por dentro.
Después de que la Policía descubriese su crimen y liberase a Joseph Entil (que vuelve a ser amigo de Robert Conrad) , simplemente tuvo que pagar una multa equivalente a 10 euros por destrozar piezas de presunto valor histórico y cultural.
A pesar de lo ofensivo de la sentencia, el Ígneo Grandioso ha sido reconstruido con éxito y ahora mismo vuelve a exhibirse en el museo, donde Mr. Toad ha entrado a trabajar como guía y donde Joseph Entil se sigue manifestando pacíficamente como era su costumbre. Y de hecho, la noticia ha conseguido que el museo tenga más visitantes, además de unir de nuevo a dos hermanos separados por el más palpable absurdo.


lunes, marzo 01, 2004

UN LEPRECHAUND EN ALCOHOL

Hola, bienvenidos de nuevo al Yogourth Rancio, y especialmente a “Sobre esto y lo Otro”. .Disculpad nuestra demora, pero hemos estado de exámenes, aunque a tenor de los resultados, tanto da que hubiéramos estado por aquí colgando noticias.

Hace una semana nos ha llegado al apartado de correos (ver post anterior) un curioso recorte del Irish Post que no podemos sino comentar. Lleva fecha del 14 de febrero de 2004, día de los Enamorados. Hacía referencia a la puesta en libertad de Molly Smith, que el año pasado por estas fechas asesinó a su marido ahogándole en el lago de Killarney, uno de los sitios más bonitos de Europa según hemos podido constatar.
Para los que no lo conozcan, Killarney es un lugar turístico caracterizado por su naturaleza exuberante. En los paseos en bicicleta que se ofertan en las guías se hace una pequeña parada en un lago bajo el cual hay un castillo en ruinas, que en los días claros se distingue perfectamente. Pero los Smith no pudieron ir en bicicleta porque el señor Brandon Smith era paralítico. Su mujer esperó a que no hubiera nadie para empujar su silla (con él bien amarrado) desde el embarcadero hasta el mismo fondo del lago, con tan mala suerte que fue a caer en una torre de vigilancia. Ella no se dio cuenta de este hecho y denunció su desaparición a la policía, que no pudo encontrarle a pesar de haber mirado en el lago. Unos meses después, una niña alemana le dijo a sus padres que el rey del castillo sumergido seguía aún allí, sentado en su trono. Por supuesto no le creyeron, pero en una segunda visita sugerida por madre e hija para despedirse de aquel idílico paraje vieron, efectivamente, a un hombre sentado en un trono. Resultó no ser otro que el señor Smith, comido por los peces y cubierto de algas, en su silla de ruedas.
La vista no se hizo esperar y Molly confesó su crimen, pero los motivos alegados, reiterados hasta la saciedad ante el jurado, fueron la causa de que se la declarase mentalmente inestable. Decía haber matado su marido en venganza por haber asesinado a su leprechaund. La defensa sin embargo no se contentó con esto.
He aquí lo relatado por el abogado de la señora Smith: “Cierto es que mi cliente mató a Brandon Smith, pero tenía buenos motivos para ello. Era un hombre cruel y celoso. Cuando se conocieron, él ya estaba en silla de ruedas, y eran compañeros de trabajo en una empresa de lácteos en el centro de Dublín. Como la señorita Molly vivía en Gravestones [en la orilla del mar, para los que no conozcan la ciudad] y él en Knocklyon[un sitio alejado de la playa], se las tuvo que ingeniar para que ella fuera a visitarle y a cuidarle el jardín. Mi clienta es una mujer aficionada a las leyendas y que tiene una profunda fe en las hadas, y sabiendo esto, el Sr. Smith le dijo que en su jardín habitaba un verdadero leprechaund, y que por allí guardaba su tesoro. Ella al principio no le creyó, pero más tarde se animó a ir a ver. Al principio era solo de vez en cuando, pero se acabó convirtiendo en una obsesión. Mientras ella buscaba afanosamente, él la cortejaba, e incluso le enseñó unas botitas minúsculas (probablemente tejidas por él mismo) para mostrarle que no había trampa ni cartón. La señorita Molly acabó sintiendo un confuso cariño por el señor Smith y casándose con él. Y durante un tiempo parece que se acabó la historia del leprechaund (esto sucedió en 1981) pero al poco empezaron a surgir desavenencias matrimoniales. Mi clienta era acusada de tener relaciones extramatrimoniales con alguien, pese a que no salía de casa. El Sr.Smith aseguraba que sucedía en el jardín de noche, y que como él no podía moverse de la cama, se quedaba escuchando las risas y piropos que su mujer y el “hombre pequeño” se dedicaban. Efectivamente, ella empezó a llevar joyas caras que los lácteos no podían costear, y la situación se hizo insostenible...”
Las palabras del abogado en el resto de la historia contienen un poco de sorna así que no las vamos a citar. Al parecer, para su veinte aniversario (eso fue en el 2001), el Sr.Smith anunciaba un “coctel irrepetible”, que preparó él mismo, no sin esfuerzo. Cuando entraron los invitados, allegados al matrimonio, él les entregó a cada uno una copa con el nombre en una etiqueta, pero a su mujer le dio además una botella de absenta en vidrio verde. Ella, aficionada a esta bebida (que desde hace unos años vuelve a estar comercializada sin los peligrosos aditivos del pasado) estaba tan contenta que no se fijó hasta terminada la celebración de que algo extraño flotaba en el espirituoso: primero vio lo que parecían ser unas botitas, luego un cinturón, y un gorrito verde. Dentro de la botella, ligeramente descompuesto, estaba el cuerpo de un leprechaund, ¡un auténtico leprechaund!
Lo que pasó entre ese momento y el 14 de febrero de este año es prácticamente un misterio. Sólo sabemos que causó la muerte de Mr. Smith. Pero unos días antes de tan señalada fecha la policía encontró enterrada en el jardín una botella llena de absenta con un pequeño esqueleto dentro, vestido como un verdadero leprechaund. Nadie sabe todavía cómo pudo entrar allí, ni a qué pertenece (desde luego, según han demostrado los análisis, no es a un niño), pero lo que es seguro es que Molly Smith no está loca, y que ha pagado su deuda con la sociedad, porque además ha asegurado estar arrepentida de haber tomado una medida tan drástica.

La pregunta que se hace ahora todo el mundo es si realmente era ese esqueleto de un leprechaund, y si Molly había mantenido un romance con la criatura en vida. Ella ha decidido trasladarse a un barrio mucho más lujoso en Dublín, cerca de la playa otra vez, donde viven Enya y Bono. Para la sociedad irlandesa ( o al menos, para una parte) está claro que el dinero con que piensa pagar su nueva casa no es otro que la pensión de viudedad del leprechaund, dentro de una olla de oro.