miércoles, junio 16, 2004

CRISTO TE AMA

Este extraño lema está escrito por doquier en el metro de Madrid, siempre con la misma letra compuesta por mayúsculas temblonas y minúsculas sobredimensionadas, encima de las vallas publicitarias y los ladrillos de los pasillos. Al principio se encontraba solo en las estaciones del centro, líneas 5 y 1, pero poco a poco se fue extendiendo a toda la ciudad y el lema salió de su hábitat subterraneo para conquistar todo tipo de mobiliario urbano. Siempre nos preguntábamos que, en vista de que era una sola mano la que lo escribía, de dónde sacaba tanto tiempo libre y por qué dedicaba tantos esfuerzos a difundir ese mensaje de manera casual en vez de organizar un happening en Sol y atraer a toda la gente posible hacia su credo.

Y hoy por fin lo hemos visto. Un hombre de unos cincuenta años, con cara de pena, posiblemente sudamericano, y enormes gafas con montura de los ochenta andaba trajeado a rayas por la Gran Vía, con zapatos pulcrísimos y un estandarte casero (suma de una vara sobrante de alguna obra y una sábana vieja mutilada) con muchas copias pequeñas y grandes de su lema grabadas mediante los más variados objetos de escritura (edding, boli, tinta normal...) y sobre todos destacaba en rojo un mensaje sobre el Evangelio que hemos olvidado. El hombrecillo no parecía estar haciendo apología en ese momento y se acercó a un cajero 4B a sacar dinero.

Ahora el misterio es más grande si cabe. Su aparición bandera en mano no es suficiente para explicar la envergadura de su trabajo; quizás no sea él quien lo pinta sino sólo uno que tiene la bandera por cualquier motivo. Quizás sea el hermano del autor, o un amigo llevando el trasto a algún lugar. Lo más inquietante es que podría ser cualquiera, podría ser tu vecino y o tu jefe. Un tipo que en una sola frase ha conseguido construir todo un sistema de vida y una constante en nuestras vidas. En cierto modo no deja de ser escalofriante.