domingo, agosto 15, 2004

Nos vamos de vacaciones
Así es, los miembros del Yogourth Rancio hemos decidido tomarnos un respiro de nuestras actividades. Y diréis "pero si estos vagos no actualizan" y nosotros respondemos: es que las actividades de nuestra sociedad no se limitan a difundir noticias extrañas. También tenemos otras encominedas que cumplir, y ahora tenemos algunas muy importantes entre manos, y no podemos decir nada.
Pero antes de seguir con ellas vamos a tomarnos unas semanas de vacaciones, en una ISLA PERDIDA EN MEDIO DEL MEDITERRÁNEO, con pterodáctilos, iguanodones, archaeopterix, y por supuesto celacantos. Allí tenemos una base secreta. Nos llevamos el portátil así que podremos escribir crónicas desde allí, que postearemos en diferido, porque en esa isla obviamente no se puede usar internet, ni los radarees. No obstante una barca vendrá cada semana con provisiones y noticias del mundo exterior, así que podéis poneros en contacto con nosotros escribiendo simpletmente al apartado de correos 62085, 28080 Madrid. De ahí nos mandarán vuestras cosas.



domingo, agosto 08, 2004

Increíble pero cierto; hoy acutalizamos, y tenemos una pregunta para vosotros...
¿PUEDES DORMIR JUNTO AL RATÓN?

El país de la fantasía, Disneyworld, se ha visto sacudido desde hace unas semanas por una intensa polémica debido a la reciente ola de suicidios que asola el parque. En los últimos meses ha surgido una epidemia que empuja a los suicidas en potencia a acudir al famoso parque temático a consumar su muerte. Fuentes cercanas a la dirección apuntan a que la “moda “ se ha debido de originar en Internet, “donde se reúnen los outsiders a charlar”. Microsoft por su parte ha negado que a través del programa MSM pueda haber gente que se dedique a propagar la idea de que morir en Disneyworld es lo más indicado para acabar con una vida desgraciada.
El primer incidente tuvo lugar curiosamente cerca del obituario del propio Tío Walt cuando un ingeniero de la misma Florida se arrojó desde el castillo símbolo de Buena Vista Home Video; este hombre no murió porque el pequeño Tim Carr, un paralítico de nacimiento cuyo mayor deseo era visitar el parque, amortiguó su caída. El fallecimiento de Tim Carr supuso una auténtica conmoción que no obstante hizo que el ingeniero Donald Shaw recuperase sus ganas de vivir y emigrase a Hawai para cuidar enfermos y también por las contínuas amenazas de la familia de Carr.
Tan ejemplar historia no fue sin embargo nada salvo el pistoletazo de salida para los suicidas de América, que en los años siguientes empezaron a ver Disneyworld como un destino mítico equiparable a Las Vegas. Oprah Winfrey, que hace poco dedicó un programa a los suicidas, explica las que según ella son las causas de esta tendencia “Disney es un compendio de lo más amable de nuestra infancia. Mucha gente al pasar a la vida adulta no encuentra más que decepción y desesperanza. Empiezan a ver este mundo de fantasía no como un bonito recuerdo ni un legado para sus hijos y hermanos pequeños, sino como el símbolo de todas las promesas que les hicieron de pequeños y que luego no fueron cumplidas. Es normal que algunas personas piensen que el mejor lugar en el que morir es el que siempre pensaron que era el mejor para vivir". Estas declaraciones de Oprah no han gustado a la nueva directiva de Disney, que además está pasando por delicados momentos financieros.
Por su parte, los encargados del Disney Resort, el complejo hotelero que rodea al parque, admiten que últimamente y cada vez más es normal encontrar a hombres mayores que llegan allí solos con un aspecto desmejorado, y que los pedidos de espirituosos al servicio de habitaciones también se ha visto incrementado. “Antes” dice Jeff, botones de Disney Resort, “ los únicos hombres que venían solos eran personas tímidas a las que les gustaba ver a los niños y jugar con ellos de vez en cuando, e invitarles a algo cuando sus padres no miraban, como una travesura, pero este nuevo tipo de visitante solitario es un espécimen bastante siniestro. Es gente que se pasa el día encerrada en la habitación ,que solo llaman para pedir alcohol y que vagan por el parque con la mirada perdida. Están estropeando el ambiente” .
De momento se ha decidido poner un servicio gratuito de “asistentes animados” seleccionados de entre los actores con más dotes de psicólogo. Estos asistentes irán con sus trajes habituales de personajes Disney preguntando a las personas que parezcan suscetibles de pensar en la auto exterminación e intentarán animarles para que disfruten del parque y de la vida en general. Algunos apuntan incluso que sería beneficioso contratar señoritas de compañía con disfraces de personajes femeninos de Disney con fines similares, pero de momento el departamento de Marketing de la productora se ha negado tajantemente diciendo que podría asociarse una idea negativa a tan entrañables personajes.
De momento lo cierto es que cada vez que el Ratón se da la vuelta parece que alguien decide morir en Disneyworld…