domingo, marzo 20, 2005

Queridos visitantes, se avecina el primer post con fotos. Estamos un poco en contra pero también entendemos que casi nadie se queda por aquí porque no hay ilustraciones.

Ahora nos vamos a cenar fuera, y a la vuelta les contaremos la fascinante historia de cuatro niños que hicieron un viaje de estudios de doce años de duración en las condiciones más extrañas que imaginarse puedan, y de cómo uno de ellos llegó a ser el amor platónico de una estrella del cine mudo mientras otro moría en el momento más feliz de su vida y los dos restantes pasaban de ser explotados a explotadores.

Una historia sobre el destino, la adversidad y, como no, la ciencia.

Y si alguien nos dice qué diantres pasa con los comentarios, pues mejor.

Mientras tanto, como no podemos poner links permanentes, déjennos hacerles unas recomendaciones:
El hombre que se parecía a Mario pero que no lo era
Uno que nos ha hecho dar golpes en la mesa de la risa
El focomelo redescubierto
El fanzine que dará sentido a tu vida

Teníamos más que poner, pero tenemos prisa.

Por cierto, nos encantaría saber qué extraño contubernio rufinomasónico nos impide comunicarnos con Ernie desde hace unos días. Ernie, te mandamos rayos con las antenas :__(