miércoles, abril 27, 2005

Las casas, nuestra vida, todo.

Hola a todos otra vez! Vaya furia posteadora, ¿eh? La verdad es que corren buenos tiempos aquí en el Yogourth. Dentro de poco nos tendremos que volver a encerrar (es decir, nada de acontecimientos sociales ni visitas ni nada de nada) a corregir nuestro almanaque, a aprobar algún que otro examen (somos personas al fin y al cabo) y a terminar la web esa que nadie conoce y que está aún más pobre que esta, que ya es decir.
Bueno.

Nos hemos estado reuniendo más de lo habitual para dirimir una cuestión: ¿por qué no podemos colgar más que noticias? Pues porque el blog está para eso, claro. Noticias y efemérides de lo extraordinario y maravilloso. Artículos divulgativos. pero claro, no podemos colgar una cada semana. El mundo es grande y la historia escrita larga, pero no podríamos. Por eso vamos a volver a comentar, de cuando en cuando, nuestras aventurillas como sociedad secreta. Hoy, sin ir más lejos, nos hemos perdido una conferencia muy interesante, pero por un buen motivo (¡y tan bueno!).

El caso es que como se avecina un post sobre libros (vamos a mover de lugar la sección de ex libris porque está muy incómoda para actualizar y de hecho tenemos una buena cantindad de reseñas en word que nunca se colgaron; la vamos a alojar en livejournal con fáciles comentarios y todo eso) vamos a hablar un poco de HP, nuestro querido mundo HP.
Si sois un poco observadores, os habréis dado cuenta de que como pandilla somos un poco irritantes en plan Harry,Hermione, Ron, "las gemelas de santa Clara" o "los cinco", y no nos molesta en absoluto. Nos encantan esas novelas y las seguimos leyendo. Por cierto, últimamente estamos enganchadísimos a "una serie de catastróficas desdichas".

Pues al hilo de un conversación con Draco Malfoy unos comments más abajo, nos hemos dado cuenta de que A HOGWARTS LE FALTA UNA CASA. Y el Yogourth nos libre de queder faltar a la autoridad de la Rowling. Pero sí.

Observad atentamente.

En Hogwarts hay cuatro casas, a las que eres enviado según tu personalidad. Los valientes, los tenaces, los "el pobre lo intenta", o los hijoputas tienen un lugar donde el Sombrero Seleccionador puede enviarles después de algunos pareados. Las casas se corresponden con los roles de película teen hasta cierto punto.

SLYTHERIN es para los chungos , los macarras, los que se saltan las clases para fumar o los que hacen trampa con las tarjetas del Trivial Pursuit. Son como la pandilla de karatekas makei de "Karate Kid" o como Fairuza Balk en "Jóvenes y brujas". Su papel está claro: fastidiar a todo el mundo.

RAVENCLAW tiene un toque más elegante, más de personaje manga. Son a los de Griffindor lo que el Caballero del Dragón a repelente Seiya. Todos sabemos en el fondo de nuestro corazón que tarde o temprano alguno de ravenclaw morirá en un enfrentamiento con Lord Voldemort, o Voldy, como gustan de llamarle los hpfans. Además, van de misteriosillos. A nosotros no nos terminan de molar. Y encima está Cho, que no, es que no le pega nada a Harry, ¿verdad? ¿No le veis más con alguien tipo Fleur Delacourt, si esta lo deja finalmente con Krum?

HUFFLEPUF, con ese nombre tan onomatopéyico, son el equivalente aventurero a ese premio de los concursos de karaoke y cosplays que siempre se llama "al más gracioso", "lo han intentado", "nos hemos reído mucho de ellos", etc. En las películas americanas son el gordo sin fortuna, sin chispa. Poco más que un gag de una línea obra de un guionista sin talento. Un personaje muy Huffplepuf sería Screech, de "Salvados por la campana".
Recordamos un bello momento de "Donnie Darko" en el que Donnie le dice a Cherita Chen algo así como "algún día todo te irá bien, te lo prometo" arrojando un breve rayo de luz a su condición de miembro vitalicio de Hufflepuf en la película. De hecho, el único ser decente que tenían en esa casa era Cedric Diggory, del que no os decimos más por si no habéis leído el cuarto libro (en tal caso, ¡ya os vale! ¡que es el mejor!) . Pero lo que le pasó seguro que fue un castigo divino por quitarle la chica al Potter.
Y finalmente GRIFFINDOR. Nos duele en el alma per son la versión pitagorinizada del equipo de animadoras. Son los guays, los enrrollados, los que dan las fiestas más cañeras, los más rubios y los que más ligan. Tienen al pibón (al menos en las pelis, porque no olvidemos que en el libro Hermione Gangrer es mofletuda, dentuda, y poco agraciada en general), al gracioso guapo Ron, y por supuesto a Harry. Son al mundo de Hogwarts lo que los delfines al mundo subaquático. Y que Namor nos perdone.
Que sí, que los chicos de Griffindor corren y saltan que da gusto, resuelven misterios (¡como nosotros!), sacan de apuros a todo el mundo mágico, se enfrentan a perros de dos cabezas, serpientes gigantes, dragones, dementores, arañas sobredimensionadas, hombres lobos, defienden a los hipogrifos y a los oprimidos...pero siguen siendo un poco así. Un poco como "los chicos de Beberly Hills" (aquella serie de dibujos de unos niños super ricos que estaban todo el día en heladerías y montando a caballo) o "Jem y los hologramas" en "Jem, chica pop" (y en este caso, las Misfits serían los de Slytherin, más punkarras y desviadas).
De hecho, cuando Draco -el del libro, no el del tag- quiere humillar a Nelville Longbottom, le dice que "deberías estar en Hufflepluf" .
Lo que decimos es, ¿cuál es entonces la casa del superchaveas, del pitagorín,del geek terminal, del otaku, del NERD IRREMEDIABLE, en definitiva? ¡¡¡Ninguna!!!!
Al menos, ninguna en principio. Al principio os hemos dicho que falta una casa, pero NO. Y aquí viene uno de los motivos por los que "Harry Potter" mola tanto: porque se desarrolla en un mundo paralelo en el que ser pitagorín es lo más guay del mundo, donde todo gira en torno al nerdismo radical. Porque el mago es también un nerd sin pies ni cabeza. Dumbledore es nerd, Snape es nerd (pero malo), Sirius es un nerd aventurero...
Es decir, que en algún lugar, Hogwarts existe para todos nosotros.
Buenas noches, Vietnam
PD: Este ha sido de momento el primer post abiertamente friki, pajero, nerd, como queráis llamarle. No estamos seguros de que no vaya a ser el último. Consultaremos los documentos.