lunes, junio 20, 2005

Rodrigo Gatián García está vivo

No nos lo podemos creer. Anoche interrumpimos el estudio para quedar en el bunker del castillo y comentarlo.
Apocalipsis Fabada nos llamó a eso de la una de la mañana (que no son horas) para avisarnos de lo que había llegado al apartado de correos (y que no había abierto todavía).

Al parecer, ayer a las cinco, en Estocolmo, un hombre de mediana edad entró en el Leksaksmuseet a pedir por favor que le devolvieran cinco cuadernos Rubio de su propiedad.
Estos cuadernos, que no se hallan expuestos en sala, contienen toda la información existente sobre las hadas de las chimeneas y fueron escritos entre 1963 y 1965 por Rodrigo Gatián, al que creíamos muerto hasta ayer.

Según nos ha contado la encargada de patrimonio del museo (con la que Apocalipsis Fabada mantiene ocasional correspondencia en un sueco bastante chapucero), los cuadernos fueron donados por los señores de Gatián como homenaje a su hijo fallecido, y el museo lo aceptó un poco por pena. En principio, no son más que elucubraciones sin valor.
Pero lo que ha evidenciado la reaparición de Rodrigo es que sus padres fingieron su muerte para protegerle de algo o de alguien.

El director del museo, de momento, se ha negado a devolverle los cuadernos porque supondría trabas legales importantes, pero se está cuestionando el hacerlo o no. La Enciclopedia de las Hadas de las Chimeneas, según tenemos entendido, no es sino la visión lúcida -con una pátina de magia – de varias teorías conspiratorias que no andan muy desencaminadas y que debieron de suponer algún tipo de problema para el joven investigador, que en aquel entonces no había cumplido siquiera los nueve años.

Su reaparición ha generado toda una avalancha de teorías y elucubraciones. ¿Dónde ha estado todo este tiempo? ¿por qué justo ahora? ¿cuánto había de cierto en sus teorías? Y lo que es más importante, ¿está en su poder el último manuscrito, “la praxis de la hadas de la chimenea”?

Nosotros estamos en ascuas esperando nueva información, pero hasta mañana no sabremos nada. De momento, Rodrigo Gatián García está alojado en un hotel de Estocolmo, y ahora mismo estará paseando por sus calles, con casi 45 años.

En cuanto tengamos más información, os la ofreceremos. Lo que podamos. Comprenderéis que una sociedad secreta debe de guardar siempre unos cuantos ases en la manga.
Mientras, os invitamos a que busquéis vosotros mismos a las hadas de la chimenea. Es muy fácil. Son esas cosas que brillan en lo alto de los edificios, que giran sin parar y que hacen un poco más infernal este calor insano. Cada verano nos preguntamos si no será el último que conozcamos. Quizás la reaparición de Rodrigo Gatián García sea una señal.