jueves, octubre 27, 2005

En directo desde la Rambla

Puede que no os lo creáis, pero estamos en la Rambla, en Barcelona. Bueno, ¿por qué no os lo ibais a creer? Es de lo más normal que os hemos contado hasta ahora.
Nos hemos venido los cinco al hostal más matao que conocemos , bien cerquita de nuestro amigo Absence al Salón del Manga, a las compritas, y a hacer nuestros deberes.

No os podéis imaginar lo que es esto. Nuestras habitaciones no tienen baño (una doble y otra doble con cama supletoria) y el baño común es el Abismo de Helm. No, sin coñas, es terrible. Da miedo mear ahí. Hemos quedado en comprar mañana unas palanganas y apañarnoslas como podamos.

Dice Britania que podríamos haber ido a un hotel bueno menos días, pero Apocalipsis Fabada dice que está bien así, que nos estamos aburguesando. Esto, entre cinco, tiene más gracia. Vosotros habréis leído, igual que nosotros, novelas sobre gente que vive en hostales, que vive estilo bohemio, que desayuna en bares donde le fían a eso de las once de la mañana y que habla de un futuro hermosos y muy letrado a la sombra de un ciprés, en soleadas mañanas otoñales, mientras les da un vientecito frio en las orejas. Bien, nosotros estamos ahora en esas y tenemos ganas de ESTAR EN LA YOGOURTHERA. ¿Por qué? Pues quizás porque es de noche, quizás porque las habitaciones son un tanto umbrías, y quizás porque aunque somos cinco, a veces nos sentimos como sólamente uno.

Y, joder, sobre todo porque no hay baño. Que no hay baño, urinario, water, señor roca... Que cuatro días son muchos, caray!

...Aseo. Aseo le íbamos a dar al de la reserva. Caguen tó...